Reaparecen mis demonios
Durante un tiempo creí que había logrado dejar atrás mis recuerdos, coger el tren con rumbo hacia el horizonte sin esa maleta que siempre me ha acompañado durante mi viaje. Creo que de un modo, me engañé a mi mismo, deje de pensar en todo aquello y basar mis meditaciones en mis sentimientos de paz, armonía y amor; y ahora, que comenzaba a plantearme una nueva vida, repleta de ilusiones, de sueños, de futuro; mis demonios reaparecen en forma de convicciones erróneas, pero tentadoras. Me es duro reconocer que durante mucho tiempo impedí a mi mente recordar, volver a sentir la libertad en su mayor grado, me lo negué por miedo, por miedo a que ocurriese lo que me esta ocurriendo, una vez más.
Sé que nada puedo hacer frente al poder de mi pasado, no tengo ninguna opción de victoria; no volveré a crearme falsas esperanzas magnificando mi sumo don. Pero aún así, me niego a aceptar que el resto de mi vida tenga que estar impuesto por los actos acontecidos. No quiero que mi destino se vea caracterizado por la influencia de mi nefasto pasado.
Desde hace mucho tiempo he vuelto a conocer el sentimiento que surge cuando uno se siente querido, pero ellos, recelosos de la bondad, ejecutan mi odio y mi destrucción. No puedo permitirme dañar a personas inocentes por culpa de mis variaciones. ODIO ESTA SITUACCIÓN, no puedo sobrellevar mi vida de una forma regular, estoy cansado de llevar largos años de arrepentimiento y de irregularidades emocionales.
No podré amar hasta quedarme ciego hasta que desaparezcan los demonios de mi pasado, que han reaparecido para atormentarme y distorsionar la realidad que día tras día lucho por desarrollar sin dañar a nadie, siendo mejor persona de la que fui, pero me es duro... no sé si al final lograré ser una buena persona.
Perdóname señor, pues he pecado.... tiempos de tormentas... para tu hijo descarrilado... algún día, cuando recupere las fuerzas que mantuve en el pasado, haré frente a mis demonios.

