La Mayor Batalla
La mayor batalla, no es más que un cúmulo de circunstancias en nuestro universo, no es más que el dolor de convivir con la realidad y no enfrentarla. La mayor batalla no es una guerra política, ni una crisis social. La mayor batalla es el enfrentamiento contra uno mismo. Es, es él recuerdo que florece y se realiza, es el camino que se tuerce, es el valle que se marchita... la mayor batalla es luchar contra uno mismo en post de la convicción de libertad.
La batalla nunca finaliza, nadie dará parangón a los caídos, pues sólo puedes permitirte caer una vez que te hayas ido. Nadie rezará por ti, nadie excepto tu mismo. La mayor de las batallas es aquella en la que te miras a los ojos, aquella en la que frente a ti mismo recuerdas el poder del pasado, aquella en la que por mucho que apartes la vista sólo ves el centro de tus ojos, reflejándote las aspiraciones que tenías, depositando nuevamente en ti las ilusiones que con el paso de los años has olvidando.
La mayor de las batallas no tiene inquisidor, eres tu contra uno mismo, el retorno del vigente señor contra su sombra, que por oscuros pasadizos a alterado los acontecimientos. Nadie tiene escapatoria, morir o vivir, como bandera, sufrimiento y dolor como patria, amor y libertad...como promesa....
El odio te cegará en la batalla, tus ojos no volverán a ver hasta que te realices de nuevo. Deberás coger la historia de tu vida por el filo y atravesártela por la razón. El egoísmo tal vez no te lo permita, pero es mejor morir pensando que tu mismo eres amado, es preferible entregar tu alma para contemplarte envuelto en un halo de paz interior, desenfundando tras él, el verdadero significado de tu propia vida, dejando resurgir la calma, la clama que invade la batalla...



