lágrimas...
Poseído por el odio, amargas lágrimas de sangre… poseído cual alama corrompida por el materialismo. Lágrimas, dulces y entrañables sollozos de destrucción. Quizás el tiempo las pueda evaporar, aún así; lacradas esencias vacías, rotas ilusiones, al brotar, las lágrimas…
Quizás no sea yo quien deba expresar, mas si lo intento, tal vez pueda entender; pues las lágrimas son fruto del dolor, de la bondad, y de la locura. Jamás llorarás por la amargura, sólo te pudrirás en tu interior; el dolor te corromperá y sólo buscarás venganza.
Puede que ahora me comprendáis un poco más, pues no es deshonroso llorar, pero jamás lo haré. Mi alma está demasiada llena de odio, repleta de sufrimiento, momentos de venganza alberga para mi. Nunca podré llorar hasta haber cumplido con mi cometido.
Haré justicia, si es precisó atravesaré el pecho de mis adversarios con el frío acero de mi espada, lo haré si lo considero necesario; algún día me vengaré de todos, incluso ajusticiaré a las personas que jamás me hicieron nada, de todas formas; es lo correcto, pues haré justicia.
Tras haber finalizado esto, cuándo todo haya terminado, lágrimas, ellas me aclararán mis ojos repletos de esperanza, y entonces, podré comenzar a vivir, soñaré de nuevo, creceré conforme los días vayan alzando el velo que los oscurece… seré feliz y me proclamaré la paz de la batalla que se libra en mi interior…tras broten las lágrimas…



