Interferencias
Ayer, todo se alzaba bello, hermoso, me consideraba un privilegiado, levitaba sobre una esponjosa nube de algodón al que dirigía al paraíso, no sin antes tenderte la mano e invitarte a ser partícipe de mi sueño. Ayer... lindo día, con aspiraciones, con esperanzas... hoy... abundantes dosis de realidad recibe mi indefenso deseo de amar al otro lado del océano, en la otra orilla del mar, en el horizonte que veo...
Las circunstancias han cambiado, la injusta norma social me ha hecho empapar mi vendaje de lágrimas de impotencia. ¡Maldita sea! nunca me importó el dinero, nunca me costó gastarlo para poder verte, nunca me dolió invitarte, oh, mundo irónico, ¿por qué me dañas de esta manera? lo qué nunca valoré, lo que nunca me importó, lo que tal vez derroché, ahora me impide serte fiel, te prometí que te daría el viaje perfecto, y yo soy el supremo impedimento.
Me siento culpable, fracasado, siento que te he defraudado, no podré hacerte feliz en la perfección que mereces. lo siento, perdóname. Ayer lo veía todo claro, y hoy, interferencias.



