Desalmado y sin perdón
Sigo aguardando en la oscuridad el alba del "nuevo día" el día en que el Señor me expurgará de mis pecados, sigo asesinando entre las sombras, sigilosamente; guardo cautela, no quiero que nadie se alerte de mi insignificante existencia. He recapacitado durante mucho tiempo, intento ser una mejor persona, mejor de la que fui en el pasado, no me resulta fácil, pero es el cometido que deseo cumplir. No lo hago para que el Señor sienta misericordia y vea arrepentimiento en mis acciones, pues esa no es la finalidad de mi filosofía; sólo quiero poder ser útil a la sociedad justa, sufridora; quiero poder inculcar mis conocimientos sobre los que los necesitan... No intento cambiar el mundo, sólo cambiarme a mi mismo, pues si yo cambio; el mundo en una ínfima parte habrá cambiado, si todos cambiásemos, no tendríamos que aclamar al cielo para que la sociedad cambie, pero eso no está en mi mano.
Me he convertido en una persona humilde y sencilla (más de lo que ya era) no busco que nadie me alague por ello, ni que tomen ejemplo, pues el ejemplo no es válido si sólo es ejemplo. Pero, para ser mejor persona no basta sólo con ayudar al necesitado, sino que es mi deber limpiar la sociedad que oprime al que sufre, no temo matar, ni morir, no temo la vida, ni la muerte, lo único que temo es que la "mala" sociedad siga aumentando (como así hace)
HERMANOS, CAMARADAS, ES HORA DE ACTUAR; pues si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará, si nosotros no damos el cambio, el mundo no cambiará. Es la hora de concienciarnos, no estamos sólo en el mundo, no sólo nos une la protesta, también nos une, nuestra humanidad.
Le he vendido mi alma a quien no debí, y ahora viene por ella; pero merezco otra oportunidad, no me iré de este mundo sin ella. Es la hora de plantar cara a mis errores, pero es hora de pagar por ellos y recibir el "cambio". Lucharé por lo que me merezco, no ´viviré eternamente vagando por las tinieblas desalmado y sin perdón....

